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Entre los gatos, es raro encontrar verdaderos bebedores de agua, pero si tu mascota no se acerca en absoluto a su cuenco, debes estar alerta. La negativa a beber puede estar relacionada con causas externas que se pueden solucionar fácilmente o con problemas de salud en el cuerpo del animal. En este último caso, es crucial acudir al veterinario lo antes posible, ya que la deshidratación puede provocar condiciones graves, incluso fatales. A continuación, veremos cuánta agua necesitan los gatos, por qué no beben agua y qué hacer para prevenir la deshidratación.

El gato mira fijamente su cuenco de agua, pero no la bebe
¿Por qué es importante vigilar la hidratación de un gato?
Si un gato bebe suficiente agua, se siente bien y todas sus funciones corporales están en orden. Con la falta de líquidos, la actividad del animal disminuye, su estado de salud empeora, y los procesos químicos en los tejidos se alteran, afectando el equilibrio ácido-base y el balance de macro y micronutrientes. El agua es necesaria para muchas funciones vitales:
- Regular la temperatura corporal a través del sudor, el lamido y la respiración por la boca.
- Mantener el volumen sanguíneo adecuado.
- Facilitar las reacciones metabólicas y el transporte de sustancias.
- Ayudar en la digestión de los alimentos.
- Proteger los ojos a través de la lágrima.
- Excretar desechos del cuerpo a través de la orina, las heces y el sudor.
- Mantener la elasticidad de la piel.
- Asegurar el funcionamiento adecuado de las articulaciones y músculos.
La pérdida de agua en el cuerpo del gato es constante. Se elimina con la saliva, el sudor, la respiración y los desechos corporales. Por lo tanto, siempre debe tener acceso a agua fresca. Si notas que el agua del cuenco no ha disminuido en todo el día, es necesario investigar la causa.
Causas inofensivas
Si el gato no muestra signos de malestar y se comporta como de costumbre, considera las siguientes situaciones posibles:
- No le gusta el cuenco: El cuenco podría ser demasiado estrecho o plano, estar hecho de plástico de mala calidad que desprende un olor desagradable (aunque imperceptible para los humanos). El plástico también absorbe olores, y si el cuenco ha sido usado antes para otra cosa con olor fuerte, el gato lo notará.
- El estado higiénico del cuenco también es importante: La suciedad, los residuos o el estancamiento del agua pueden hacer que muchos gatos se nieguen a beber. Además, el plástico viejo puede acumular bacterias en sus microgrietas, lo que puede hacer que el agua sea peligrosa para la salud del gato.
- Suficiente agua en la comida: Si el gato consume caldos, leche o comida húmeda comercial, podría no necesitar tanta agua. Sin embargo, en climas calurosos o con alimentos secos, la demanda de agua aumenta.
- El cuenco está en el lugar equivocado: Algunos gatos pueden negarse a beber si el cuenco está en un lugar ruidoso o muy transitado. Otros pueden rechazar el agua si está cerca de su caja de arena, productos de limpieza o comida, ya que los olores pueden ser desagradables o trozos de comida pueden caer en el agua, haciéndola menos apetecible.
- El gato encontró otra fuente de agua: A algunos gatos les gusta beber de acuarios, inodoros, cuencos de perros, o incluso prefieren el agua corriente del grifo. Algunos pueden esperar en la bañera para que su dueño abra el grifo. En estos casos, es posible que prefieras aceptar sus preferencias.
Causas peligrosas de rechazo al agua
Si el gato no bebe agua y su comportamiento o estado de salud ha cambiado, consulta al veterinario. Las razones pueden incluir:
- Enfermedades dentales.
- Lesiones en la boca o lengua.
- Inflamación o tumores en la boca.
- Náuseas o vómitos, como en casos de intoxicación.
- Rabia: debido a espasmos laríngeos, el gato evita el agua.
¿Cuánta agua necesita un gato por día?
No hay un estándar exacto de la cantidad de agua que necesita un gato, ya que depende del entorno y las características individuales. Sin embargo, en promedio, los expertos estiman que un gato adulto requiere 30 ml por cada kg de peso corporal. Los gatitos y los gatos mayores suelen necesitar más líquidos que los de edad media.
¿Cómo se manifiesta la deshidratación?
Si el gato no bebe agua por un tiempo prolongado, pueden aparecer síntomas de deshidratación:
- La piel, al ser pellizcada, tarda en volver a su lugar.
- El pelaje se vuelve seco y opaco.
- Los ojos se hunden.
- La nariz y los labios están secos.
- Orina con poca frecuencia.
- El gato se muestra letárgico y apático.
- Se pueden producir desmayos.
Estos síntomas son más notables en gatitos y gatos mayores. En la etapa inicial de la deshidratación, cuando la deficiencia de agua es alrededor del 5%, los síntomas son casi inexistentes, pero el gato puede tener el hocico seco o estar menos activo. En etapas graves (más del 10%), el gato apenas se mueve, está somnoliento y presenta dificultad para respirar y taquicardia. Sin tratamiento veterinario urgente, el animal podría morir en tres días, o en menos de un día en el caso de los gatitos.
¿Qué complicaciones pueden surgir?
Las complicaciones más comunes de la deshidratación son:
- Insuficiencia renal.
- Enfermedad de los cálculos urinarios.
Además, el sistema inmunológico del gato se debilita, haciéndolo más vulnerable a infecciones.
¿Qué hacer si el gato no bebe agua?
El dueño debe actuar según la causa. Si el problema es el cuenco, cámbialo probando diferentes materiales, formas y ubicaciones. Para gatos que prefieren el agua corriente, considera instalar una pequeña fuente.
Algunos gatos podrían preferir beber de un recipiente grande, como un balde o una tina. Este tipo de contenedor les permite jugar con el agua mientras beben. Todos los accesorios deben mantenerse limpios y el agua debe cambiarse diariamente. Algunos gatos no beben agua del grifo; para estos casos, es recomendable darles agua embotellada o filtrada.
Si el gato no se siente bien y se niega a beber, llévalo a la clínica veterinaria. Nunca debes forzarlo a beber.



