Contenido
- Características de la enfermedad
- Formas de contagio de la rinotraqueítis
- ¿Qué gatos están en mayor riesgo?
- Causas de la patología
- Síntomas de la rinotraqueítis en gatos
- Diagnóstico
- Tratamiento
- Cuidados para el gato
- Alimentación del gato con rinotraqueítis
- Complicaciones de la rinotraqueítis en gatos
- ¿Se contagia la rinotraqueítis a humanos?
- Pronóstico
- ¿Existe una vacuna?
- Prevención
La rinotraqueítis en gatos es una enfermedad viral que se caracteriza por un curso agudo, afectando principalmente el sistema respiratorio y los ojos. Todos los gatos pueden infectarse, independientemente de su edad, sexo o lugar de residencia. Aunque los casos fatales son raros, la patología es peligrosa debido al riesgo de desarrollar complicaciones de diversa gravedad. En este artículo, aprenderás cómo reconocer la infección, cómo tratar la enfermedad y cómo prevenir que tu mascota se contagie.

Un gato enfermo de rinotraqueítis recibiendo atención en un entorno doméstico
Características de la enfermedad
El agente causante de la rinotraqueítis en gatos es el virus del herpes felino (FHV-1). Este virus es inestable frente a los factores ambientales, no tolera altas temperaturas y muere al ser expuesto a desinfectantes. El virus se encuentra en grandes cantidades en las secreciones nasales, orales, oculares, así como en las heces y la orina del gato infectado. La liberación del virus al entorno puede comenzar un día después de la infección y durar hasta tres semanas.
Es importante destacar que los gatos que se recuperan de la enfermedad se convierten en portadores del virus de la rinotraqueítis. En ciertas situaciones, como el estrés, las mudanzas, los partos o la lactancia, el virus «dormido» en los ganglios nerviosos puede reactivarse y liberarse al ambiente. Una recaída de la enfermedad puede ser más grave que la primera infección.
Formas de contagio de la rinotraqueítis
Para que un gato sano se contagie, basta con que olfatee a un gato infectado. Otras formas de transmisión incluyen:
- A través del aire.
- Uso compartido de platos, camas o juguetes de un gato enfermo.
- Introducción del virus en casa por el dueño en la ropa, calzado u objetos.
- Contacto con gatos infectados a través de juegos o peleas.
¿Qué gatos están en mayor riesgo?
Los gatos más propensos a contraer rinotraqueítis son los gatos ancianos y los gatitos, especialmente los recién nacidos. También están en riesgo los gatos que están sometidos a estrés constante o severo, o que son sensibles a factores ambientales. Los gatos vacunados contra la rinotraqueítis están en menor riesgo de contraer la enfermedad en comparación con los no vacunados.
Causas de la patología
El desarrollo de la rinotraqueítis en gatos puede estar influenciado por los siguientes factores:
- Estrés.
- Hipotermia.
- Alimentación deficiente.
- Enfermedades graves anteriores.
- Alta concentración de gatos en un mismo lugar.
- Falta de higiene en el entorno del animal.
Una vez en el organismo, el virus se multiplica en las membranas mucosas de la nasofaringe, los ojos, las fosas nasales, la tráquea y los ganglios linfáticos, lo que provoca los síntomas correspondientes.
Síntomas de la rinotraqueítis en gatos
El período de incubación de la enfermedad dura de 2 a 3 días hasta una semana. La enfermedad comienza de forma aguda y presenta los siguientes síntomas:
- Fiebre alta.
- Debilidad general.
- Falta de apetito.
- Enrojecimiento e hinchazón de los ojos.
- Secreciones nasales, oculares y orales.
- Estornudos y tos.
- Pérdida de peso.
- Dificultad para respirar.
En casos graves, pueden aparecer úlceras o erosiones en la lengua y encías del gato. Si no se trata, las secreciones pueden volverse serosas o purulentas, y se pueden formar costras en los ojos, con los párpados pegados. A veces, la enfermedad está acompañada de trastornos neurológicos. En el curso crónico de la rinotraqueítis, los períodos prolongados de remisión son seguidos por recaídas.
Diagnóstico
Para diagnosticar la rinotraqueítis, el veterinario realiza un examen clínico del gato, revisa su historial médico y entrevista al dueño sobre las condiciones de salud y el entorno del animal. Dependiendo del examen inicial, el veterinario puede solicitar las siguientes pruebas:
- Análisis de sangre y orina.
- PCR (reacción en cadena de la polimerasa).
- ELISA (ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas).
El diagnóstico se diferencia de otras infecciones que presentan síntomas similares, como el calicivirus, bordetelosis y clamidiosis.
Tratamiento
El tratamiento de la rinotraqueítis en gatos puede realizarse en casa o en hospitalización, dependiendo del estado del animal. El tratamiento generalmente incluye:
- Antibacterianos para prevenir o tratar infecciones secundarias, como la amoxicilina o la azitromicina, en forma de tabletas, cápsulas, supositorios o gotas oftálmicas.
- Antivirales, como el interferón o famciclovir.
- Hidratación para mantener el equilibrio de agua y minerales, y evitar la formación de costras en la nariz y los ojos.
- Gotas o aerosoles nasales para aliviar la congestión nasal.
- Lisina, un aminoácido eficaz contra el herpesvirus en gatos.
- Medicamentos que refuerzan o estimulan el sistema inmunológico.
- Complejos vitamínico-minerales.
Cuidados para el gato
El dueño debe seguir todas las instrucciones del veterinario y asegurarse de que el gato reciba su medicación a tiempo. Es esencial limpiar los ojos del gato regularmente para evitar la formación de costras. Si después de 2-3 días no hay mejoría, es necesario volver al veterinario para ajustar el tratamiento. Además, se deben evitar situaciones de estrés que podrían empeorar el estado del gato. Se recomienda proporcionarle un espacio tranquilo, protegido de corrientes de aire, ruidos fuertes y luz brillante.
Alimentación del gato con rinotraqueítis
Durante la enfermedad, es crucial mantener una alimentación adecuada. Los problemas respiratorios dificultan que el gato coma y respire al mismo tiempo, lo que puede llevar a la anorexia. En casos graves, puede requerirse alimentación intravenosa en el hospital.
Para combatir la deshidratación, se recomienda el uso de alimentos que aporten agua, como Purina Pro Plan Hydracare, que además estimula el apetito. Los alimentos deben ser fáciles de digerir, como caldos, pescado hervido o carne picada. Si el gato está acostumbrado a la comida comercial, se prefieren las fórmulas líquidas.
Complicaciones de la rinotraqueítis en gatos
La infección por herpesvirus puede provocar complicaciones como:
- Neumonía.
- Sinusitis.
- Rinitis crónica.
- Conjuntivitis.
- Queratitis.
Una infección secundaria no tratada puede llevar a la ceguera o la destrucción irreversible del tejido óseo en la cavidad nasal.
¿Se contagia la rinotraqueítis a humanos?
La rinotraqueítis felina no se contagia a los humanos ni a otras especies animales. Sin embargo, los dueños y otras mascotas pueden ser portadores del virus y contagiar a su gato.
Pronóstico
El pronóstico de la rinotraqueítis depende de la gravedad de la enfermedad, la presencia de infecciones secundarias y la rapidez con la que se inicia el tratamiento. En la mayoría de los casos, la enfermedad no deja secuelas graves, y algunos gatos pueden ser asintomáticos. Sin embargo, el pronóstico es más reservado en gatos con enfermedades crónicas, autoinmunes o trastornos endocrinos.
¿Existe una vacuna?
La vacunación no garantiza al 100% que el gato no se contagie de rinotraqueítis, pero sí reduce la gravedad de la enfermedad y la aparición de complicaciones. La vacunación comienza a las 8 semanas de edad, con refuerzos anuales. Se recomienda vacunar a la gata antes del apareamiento para proteger a los gatitos.
Prevención
Otras medidas preventivas para evitar el contagio incluyen:
- Evitar el contacto del gato con animales desconocidos o callejeros.
- Desinfectar regularmente los platos, camas, juguetes y la caja de arena.
- Limpiar la casa periódicamente con productos desinfectantes.
Ante cualquier cambio en el estado de salud del gato, es importante acudir al veterinario lo antes posible.



