Conjuntivitis en perros

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, una fina película mucosa que recubre el globo ocular y la superficie interna de los párpados, protegiéndolos del daño externo. La enfermedad puede provocar no solo la pérdida de la función conjuntival, sino también el deterioro de la visión del perro, hasta llegar a la ceguera total. La patología se presenta en varios tipos, con diferentes orígenes y síntomas, por lo que el tratamiento en cada caso será diferente. Además, tanto el propietario como su familia, así como otras mascotas, pueden contraer conjuntivitis de un animal enfermo.

En este artículo aprenderás:

Veterinario examina a un perro con ojos rojos e inflamados, mostrando síntomas de conjuntivitis en una clínica

Un veterinario examina a un perro con signos evidentes de conjuntivitis, una inflamación ocular común en perros

 

¿Por qué se inflama la conjuntiva?

Los expertos asocian el desarrollo de conjuntivitis en perros con un sistema inmunológico débil. La conjuntiva está irrigada por abundantes capilares linfáticos y sanguíneos, diseñados para proteger el ojo de infecciones. Si esta protección local se debilita, los patógenos como microbios y virus pueden penetrar fácilmente en la membrana mucosa y causar inflamación.

Otras causas comunes de conjuntivitis en perros incluyen:

Perros en riesgo de conjuntivitis

Algunos grupos de perros son más susceptibles a desarrollar conjuntivitis:

Tipos de conjuntivitis en perros

Dependiendo de las causas y características del proceso inflamatorio, se distinguen varios tipos de conjuntivitis:

  1. Catarral: Forma leve, con secreción abundante de un líquido transparente o lechoso. Si no se trata, puede convertirse en crónica.
  2. Infecciosa: Causada por virus, bacterias o hongos, con secreción turbia y signos adicionales de infección.
  3. Purulenta: Caracterizada por secreción de pus de color amarillo, verdoso o blanquecino.
  4. Flemonosa: La inflamación afecta las células epiteliales, causando sangrado instantáneo al contacto.
  5. Alérgica: Con lagrimeo, hinchazón y enrojecimiento, a menudo acompañada de picor y estornudos.
  6. Folicular: Crónica, con formación de vesículas en la conjuntiva, asociada a párpados caídos.
  7. Fibrinosa: Se caracteriza por la aparición de una película blanquecina en la conjuntiva, acompañada de hemorragia grave.

Cuándo buscar ayuda veterinaria

Consulta a un veterinario si observas alguno de estos síntomas en tu perro:

No demores la visita, incluso si los síntomas desaparecen temporalmente. La conjuntivitis crónica puede empeorar sin tratamiento adecuado.

Tratamiento de la conjuntivitis

Solo un veterinario debe decidir cómo tratar la conjuntivitis en perros. El tratamiento varía según el tipo y la causa de la inflamación:

El tratamiento sintomático puede incluir analgésicos y antipiréticos. Se usan gotas y pomadas oculares, y en casos graves, inyecciones. Además, se pueden administrar suplementos vitamínicos para reforzar la inmunidad del perro.

Cómo aplicar medicamentos oculares a un perro:

  1. Limpia los ojos con una solución acuosa de furacilina o manzanilla.
  2. Aplica el medicamento tirando suavemente del párpado inferior.
  3. Masajea ligeramente para distribuir el medicamento.

Prevención de la conjuntivitis en perros

Para prevenir la conjuntivitis, sigue estas recomendaciones:

Realiza chequeos veterinarios anuales para detectar posibles problemas oculares sin síntomas.

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