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Las glándulas paraanales son un órgano par ubicado cerca del ano. Estas glándulas secretan una sustancia específica que es única para cada perro. Su olor permite a las mascotas marcar territorio, determinar la posibilidad de aparearse e identificar “enemigos”. El estancamiento de esta secreción conduce a un proceso inflamatorio. Los síntomas pueden recordar a los de la infestación de parásitos, lo que provoca una llegada tardía a la clínica veterinaria y el desarrollo de complicaciones, incluidas la muerte del animal. Para proteger a su mascota del sufrimiento, es esencial conocer cómo se manifiesta la inflamación de las glándulas paraanales, cómo tratar la patología y qué medidas se pueden tomar para prevenirla.

El veterinario examina a un perro que presenta inflamación en las glándulas paraanales, una condición que requiere atención médica oportuna
Características de las glándulas paraanales
- Los senos paraanales son formaciones redondeadas.
- Su diámetro varía de 1 a 4 cm, dependiendo del tamaño del perro.
- Las glándulas están llenas de un líquido que se libera durante la defecación, en momentos de estrés o al marcar territorio.
Cuando la salida de la secreción se interrumpe, el líquido se espesa, creando un entorno propicio para la proliferación de microorganismos patógenos, que penetran desde el recto. La falta de tratamiento en esta etapa puede llevar a la formación de pus, abscesos y otras complicaciones graves.
Causas de la inflamación
Las principales causas de la inflamación de las glándulas paraanales incluyen:
- Falta de actividad física.
- Exceso de peso.
- Retención de deposiciones debido a paseos poco frecuentes.
- Alimentación incorrecta (exceso de huesos, proteínas, falta de fibra).
- Parásitos intestinales.
- Diarrea o estreñimiento.
- Enfermedades infecciosas.
- Embarazo o agrandamiento de la próstata.
- Baja inmunidad.
- Falta de higiene.
- Lesiones en la zona anal.
- Apareamientos frecuentes.
- Patologías congénitas de las glándulas.
Ciertas razas, como los perros esquimales y los huskies, están más predispuestas a esta afección debido a su necesidad de ejercicio regular. También corren mayor riesgo las perras gestantes, lactantes y los perros pequeños con sobrepeso.
Síntomas de inflamación de las glándulas paraanales
Los síntomas más comunes son:
- Glándulas densas y dolorosas al tacto.
- Secreción oscura y espesa del ano.
- Mal olor persistente.
- Enrojecimiento e hinchazón alrededor del ano.
- Pérdida de pelo en la zona afectada.
- Picazón excesiva.
- Fiebre y, en casos graves, convulsiones.
El perro también puede mostrar un comportamiento inquieto, frotarse contra el suelo o lamerse constantemente la zona anal. En casos avanzados, el animal puede cambiar su forma de caminar o, debido al dolor, negarse a moverse.
Diagnóstico
Es esencial acudir al veterinario si se sospecha de una inflamación de las glándulas paraanales. El diagnóstico incluye:
- Examen físico y palpación.
- Análisis de sangre.
- Raspado de la piel en la zona anal.
- Muestras del ano para descartar otras afecciones.
Tratamiento de la inflamación de las glándulas paraanales
El tratamiento depende del grado de inflamación. Las opciones incluyen:
- Limpieza de las glándulas.
- Terapia farmacológica.
- Intervención quirúrgica en casos severos.
Limpieza de las glándulas paraanales
- Puede realizarse en casa o en una clínica veterinaria.
- En casa, se usa el método externo: se aprietan las glándulas para extraer la secreción, que luego se limpia.
- En la clínica, el veterinario puede realizar una limpieza interna insertando un dedo en el recto para vaciar las glándulas desde adentro.
Tratamiento farmacológico
Entre los medicamentos utilizados están:
- Supositorios rectales (por ejemplo, con ictiol) para reducir la inflamación.
- Ungüentos externos para regenerar la piel y aliviar el picor.
- Analgésicos en caso de dolor.
- Antibióticos para prevenir infecciones.
La duración del tratamiento y la dosis deben ser indicadas por un especialista.
Procedimiento quirúrgico
Si hay acumulación de pus, se debe abrir y lavar las glándulas bajo anestesia local. En casos recurrentes o complicados, se puede optar por la sacculectomía (extirpación de las glándulas).
Prevención
Las medidas para prevenir la inflamación de las glándulas incluyen:
- Paseos frecuentes (al menos tres veces al día).
- Ejercicio físico regular.
- Alimentación rica en fibra.
- Control de la ingesta calórica y la calidad de la dieta.
- Mantenimiento de la higiene en la zona anal.
- Tratamiento preventivo contra parásitos y vacunaciones al día.
Conclusión
Si su perro presenta síntomas de inflamación de las glándulas paraanales, no intente resolverlo por su cuenta. La mejor protección para su mascota es una consulta oportuna con el veterinario.



