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Muchos perros, especialmente aquellos que visitan con frecuencia sus parcelas de jardín, no son reacios a arrancar y comer verduras jugosas del jardín. Las espinacas no son una excepción en este sentido. Pero, ¿pueden los perros comer espinacas? ¿Y merece la pena añadirlas específicamente a la comida de tu mascota como fuente adicional de nutrientes?

Un perro curioso explora un jardín lleno de espinacas frescas, destacando la relación entre las verduras y la salud canina
¿Cuáles son los beneficios de las espinacas para los perros?
La planta es rica en fibra, contiene proteínas vegetales y carbohidratos en cantidades casi iguales (un poco más de carbohidratos). En su composición predominan vitaminas y elementos como el betacaroteno, vitaminas A, K, C, B2, B6, B9, E. Además, las espinacas contienen manganeso, hierro, magnesio, calcio, potasio y cobre, ácidos orgánicos, luteína y quercetina. La verdura es bien absorbida por el organismo del perro, por lo que algunos fabricantes la añaden en pequeñas cantidades a la alimentación industrial.
Beneficios de consumir espinacas:
- Aumento de la inmunidad
- Mejora de la composición de la sangre
- Prevención de la anemia
- Efecto positivo sobre la visión y prevención de enfermedades de la retina
- Mantenimiento del funcionamiento del corazón y la salud de los vasos sanguíneos.
Posibles daños de las espinacas
Las espinacas pueden ser dañinas para los perros si se consumen en grandes cantidades o con frecuencia. Contienen ácido oxálico, que puede irritar el tracto gastrointestinal y acumularse en los riñones, provocando urolitiasis.
Además, las espinacas contienen sustancias que interfieren con la absorción de calcio y hierro. Si se consume en exceso, no solo no aportará estos elementos al cuerpo del perro, sino que puede reducir la cantidad de los mismos en los tejidos, lo que conducirá a una deficiencia.
Algunos perros también pueden tener alergias o intolerancia a las espinacas. Los síntomas pueden incluir:
- Picazón en la piel
- Erupciones
- Lagrimeo
- Estornudos
- Secreción nasal
- Diarrea
- Hinchazón del hocico y los ojos
- Dificultad para respirar
Es recomendable introducir las espinacas en la dieta en pequeñas cantidades y observar la reacción del perro durante 2-3 días. Si no hay signos de alergia o intolerancia, se puede aumentar gradualmente la cantidad.
¿Cómo y cuánto puedes dar?
La cantidad de espinacas permitida depende del tamaño del perro. Para perros pequeños, de un cuarto a una cucharadita de espinacas trituradas 2-3 veces por semana es suficiente. Perros medianos pueden recibir 1-2 cucharadas, mientras que los perros grandes pueden recibir hasta 3 cucharadas con la misma frecuencia.
Es preferible dar espinacas cocidas o escaldadas, ya que se digieren mejor. Las espinacas picadas se pueden mezclar con la comida principal del perro. No es recomendable ofrecerlas como un alimento independiente, excepto cuando el perro las consume directamente del jardín.
Espinacas para cachorros, perras gestantes y lactantes
Para los cachorros, es mejor evitar las espinacas, ya que los ácidos orgánicos pueden causar problemas gastrointestinales. Se recomienda esperar hasta que el sistema digestivo del cachorro esté más desarrollado.
En cuanto a las perras gestantes y lactantes, si han comido espinacas anteriormente, no es necesario excluirlas de la dieta. Sin embargo, no se recomienda introducir espinacas por primera vez durante el embarazo o la lactancia para evitar posibles reacciones adversas.



