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Si un perro es picado por una garrapata, el peligro no es tanto el daño a la piel sino las enfermedades que puede transmitir el insecto. Las garrapatas que viven en los bosques son más activas en primavera y otoño. Beben sangre, aumentan de tamaño y se caen. También hay ácaros más pequeños que viven permanentemente en el cuerpo de los perros. Un sistema inmunológico sano impide su reproducción, pero en cuanto el cuerpo se debilita, la infección no tardará en aparecer. Vamos a analizar qué garrapatas son peligrosas para los perros, qué hacer en caso de picadura y qué medidas preventivas son las más efectivas.

Una garrapata se adhiere al pelaje de un perro, mostrando el riesgo de enfermedades
Garrapatas peligrosas para los perros
Desafortunadamente, basándose únicamente en la apariencia de la garrapata es imposible determinar si porta alguna infección. El mayor peligro para los perros son las garrapatas ixódidas, que el animal puede «recoger» durante sus paseos en la estación cálida. Los ácaros microscópicos también suponen una amenaza, ya que no podemos verlos visualmente, y solo nos enteramos de su presencia cuando la enfermedad se desarrolla.
Características de las garrapatas:
- Las garrapatas ixódidas se encuentran no solo en bosques o praderas, sino también en áreas urbanas.
- Pueden ingresar a una casa a través de un coche, cochecito de bebé o un árbol de Navidad.
- Estos parásitos se han extendido ampliamente en las regiones del sur y se han vuelto resistentes a muchos acaricidas.
Enfermedades que transmiten las garrapatas ixódidas:
- Piroplasmosis (babesiosis): Es la enfermedad más común y puede ocurrir en forma crónica. Su período de incubación es de 1 a 20 días, y sin tratamiento oportuno, puede causar la muerte.
- Borreliosis: Depende de la inmunidad del perro; la recuperación es posible con tratamiento adecuado.
- Bartonelosis: Período de incubación largo, puede variar de 2 a 3 meses o incluso años. Transmitida por garrapatas y pulgas.
- Ehrlichiosis (tifus canino): Se presenta de forma oculta o con signos evidentes y afecta la función hematopoyética.
- Hepatozoonosis: La gravedad de los síntomas depende del estado inmunológico del perro, pudiendo ser un portador asintomático durante años.
Ácaros de la piel
Los ácaros de la piel son microscópicos y pueden vivir en la piel y pelaje del perro sin causar problemas, pero si el sistema inmunológico se debilita, los patógenos se multiplican rápidamente.
Enfermedades causadas por ácaros:
- Demodicosis: Producida por el ácaro Demodex, afecta los folículos pilosos y glándulas sebáceas.
- Otodecosis: Enfermedad del oído provocada por Otodectes.
- Sarna sarcóptica: Acaro Sarcoptes que causa inflamación en áreas con poco pelo como las axilas y orejas.
- Notoedrosis: Producida por Notoedres, afecta abdomen y extremidades.
- Cheyletiosis: Producida por Cheyletiella, afecta principalmente cuello, espalda y orejas.
¿Puede una persona infectarse?
Las garrapatas no saltan ni vuelan, pero un perro puede traerlas en su pelaje, lo que pone en riesgo a los miembros de la familia. Algunas enfermedades, como la sarna sarcóptica, pueden afectar a humanos, aunque de forma leve.
Causas de las picaduras de garrapatas en perros
Las garrapatas ixódidas pueden ingresar a la casa a través de ropa o zapatos. El debilitamiento del sistema inmunológico debido a factores como cirugía, estrés, mala nutrición, o cambios hormonales aumenta la vulnerabilidad del perro a los ácaros microscópicos.
Factores que reducen la inmunidad:
- Intervenciones quirúrgicas
- Estrés y cambios hormonales
- Nutrición deficiente
- Uso prolongado de antibióticos
Grupos de riesgo:
- Cachorros
- Perros mayores
- Perros de raza pura
¿Cómo se manifiesta una picadura de garrapata?
Las infecciones transmitidas por garrapatas presentan síntomas comunes como enrojecimiento, picazón y deterioro del bienestar general. Sin tratamiento adecuado, estas enfermedades pueden reaparecer.
Síntomas de enfermedades transmitidas por garrapatas:
- Piroplasmosis: Coloración amarillenta de mucosas, sangre en la orina, fiebre.
- Borreliosis y ehrlichiosis: Calambres musculares, cojera.
- Hepatozoonosis: Fiebre y ganglios linfáticos inflamados.
Síntomas de ácaros microscópicos:
- Enrojecimiento y picazón
- Pérdida de cabello
- Costras y úlceras
Primeros auxilios para una picadura de garrapata
Si se descubre una garrapata adherida, debe retirarse cuidadosamente y tratar la zona con un antiséptico. En caso de síntomas de infección, se debe acudir al veterinario.
Métodos de extracción de garrapatas:
- Uso de dispositivos especiales
- Extracción manual con lazo o pinzas
Diagnóstico de infecciones transmitidas por garrapatas
El diagnóstico incluye análisis de sangre, orina y raspados de piel para detectar la presencia de ácaros. En casos graves, puede ser necesaria una ecografía.
Tratamiento del perro después de una picadura
Si el animal está sano, no se requiere tratamiento, pero si se diagnostican infecciones, el veterinario recetará medicamentos como acaricidas, antibióticos y hepatoprotectores.
Tratamiento en casos graves:
- Inyecciones intramusculares o intravenosas
- Posible hospitalización
Complicaciones y consecuencias
La falta de tratamiento puede llevar a problemas de salud crónicos como insuficiencia renal o cardiaca. Además, pueden presentarse alteraciones en el comportamiento del animal.
Complicaciones más comunes:
- Artrosis
- Enfermedades pulmonares
- Deshidratación y sepsis
Cómo tratar a un perro en casa
Es importante seguir las indicaciones del veterinario, incluyendo cualquier cambio en la dieta y evitar el contacto con otros animales para prevenir infecciones secundarias.
Cómo prevenir una picadura de garrapata
No hay medidas preventivas 100% efectivas, pero se pueden tomar precauciones como el uso de antiparasitarios y la inspección regular del perro después de paseos.
Remedios contra las garrapatas
Opciones disponibles:
- Vacunación: La vacuna Pirodog y Nobivac Piro previenen la piroplasmosis.
- Collares antiácaros: Químicos, biológicos y ultrasónicos.
- Aerosoles y gotas: Aerosoles aplicados antes de paseos; gotas en la cruz del perro cada 3-4 semanas.
- Pastillas: Previenen la multiplicación de parásitos.
- Champús antiparasitarios: Cuestionables en cuanto a su efectividad.
Uso combinado:
Es recomendable combinar varios métodos como collares y sprays, junto con exámenes periódicos.



