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La cistitis en gatos no es una ocurrencia rara. La razón de la prevalencia de la enfermedad es la variedad de factores que causan la inflamación de la vejiga. Además, esta patología rápidamente se cronifica, desapareciendo o reapareciendo a lo largo de la vida de la mascota. Los dueños de mascotas deben saber cómo determinar que un gato tiene cistitis y qué hacer cuando se confirma el diagnóstico.

Un veterinario examina a un gato para diagnosticar posibles síntomas de cistitis, una enfermedad común en los felinos
Causas de cistitis en gatos
¿Por qué los gatos desarrollan cistitis? Las principales causas son las siguientes:
- Penetración de bacterias en la cavidad de la vejiga (puede ser consecuencia de una patología infecciosa o de una inmunidad debilitada).
- Falta de líquido en el cuerpo.
- Diabetes.
- Helmintiasis.
- Lesión del tracto urinario o de los órganos internos (por ejemplo, debido a una caída).
- Debilitamiento del sistema inmunológico.
- Hipotermia.
- Piedras en la vejiga.
- Estrés (mudanza, separación del propietario, la aparición de un nuevo inquilino en la casa).
Grupos de riesgo
Cualquier gato puede contraer cistitis, pero algunos animales están en mayor riesgo:
- Animales debilitados, como recién nacidos, ancianos o aquellos que han sobrevivido a una enfermedad.
- Gatos esterilizados (castrados), que enferman más frecuentemente debido a un sistema inmunológico debilitado o una infección postoperatoria.
Tipos de cistitis en gatos
Existen varios tipos de cistitis en gatos:
- Hemorrágico: ocurre en forma aguda y se observa sangre en la orina.
- Seroso-catarral: se caracteriza por la presencia de turbidez y moco en la secreción.
- Purulento: se distingue por la presencia de pus en la orina.
- Idiopático: no está asociado a ningún factor específico y ocurre en casos raros.
Síntomas de cistitis
Los síntomas comunes de la cistitis en gatos incluyen:
- Dolor intenso, que provoca cambios en el comportamiento.
- Micción frecuente.
- Lamentos o quejidos al orinar.
- Cambios en la forma de andar después de orinar.
- Lamer constante del perineo.
- En casos avanzados, pueden aparecer fiebre, secreciones purulentas o sangrientas, y pérdida de apetito.
Diagnóstico de cistitis
Para diagnosticar la cistitis en gatos, es necesario realizar pruebas diagnósticas:
- Recolección de orina para análisis.
- Ecografía o radiografía.
- Cistoscopia para examinar la mucosa de la vejiga.
- Análisis generales de sangre y orina.
Tratamiento de la cistitis en gatos
El tratamiento es complejo e incluye medicamentos de diferentes grupos:
- Agentes antibacterianos:
- Amoxicilina + ácido clavulánico: 125 mg/kg durante 7-10 días.
- Enrofloxacina: 5 mg/kg durante 5-7 días (por vía intramuscular o subcutánea).
- Antiespasmódicos y analgésicos:
- Buprenorfina: 0,01-0,02 mg/kg.
- Butorfanol: 0,2-0,4 mg/kg.
- Antimicrobianos:
- Metenamina (urotropina): 10-20 mg/kg.
- Sulfametoxazol + trimetoprim: 15 mg/kg.
- Fármacos inmunomoduladores:
- Imunofan: 1 ml por vía intramuscular.
- Agentes rehidratantes:
- Ringer-Lactato: 10-15 ml/kg por vía intravenosa.
- Preparaciones a base de hierbas:
- Urogenol: 2 ml dos veces al día.
Además, se recomienda el lavado de la vejiga con soluciones especiales como furatsilina o solución salina, realizado en un entorno clínico.
Remedios caseros
El uso de remedios caseros está permitido, pero solo con el consentimiento de un veterinario. Entre los remedios más comunes están:
- Infusiones diuréticas de tilo, diente de león, o gayuba.
- Administración en pequeñas cantidades varias veces al día.
Cuidado de un gato con cistitis
El tratamiento de la cistitis en gatos se realiza mayoritariamente en casa. Las principales recomendaciones incluyen:
- Proporcionar un lugar cálido y seco para descansar.
- Evitar corrientes de aire y situaciones de estrés.
- Asegurar una alimentación adecuada y específica para la enfermedad, como las dietas de Hill’s c/d o Royal Canin Urinary S/O.
Medidas preventivas
Para prevenir la cistitis en gatos, sigue estas recomendaciones:
- Proporcione una alimentación equilibrada.
- Mantenga siempre agua limpia disponible.
- Evite el consumo exclusivo de alimentos secos.
- No coloque el lugar de descanso en corrientes de aire.
- Elimine de la dieta alimentos ahumados, grasos o picantes.
- Evite situaciones estresantes.
- Si el gato ha tenido cistitis, controle su estado y esté preparado para actuar rápidamente en caso de recaídas.



