Contenido
- Consejo n.º 1: Respeta los límites del animal
- Consejo n.º 2: No apresures las cosas
- Consejo n.º 3: Proporciona tranquilidad y seguridad
- Consejo n.º 4: No mires al gato directamente a los ojos
- Consejo n.º 5: Responde a las señales de juego
- Consejo n.º 6: Presta atención al lenguaje corporal del gato
- Consejo n.º 7: Prueba el estado de ánimo del gato
- Consejo n.º 8: Refuerza las caricias con comida
- Consejo n.º 9: Mantén un tono amigable
- Consejo n.º 10: Considera las características individuales de tu gato
Los gatos son criaturas independientes y caprichosas. No necesitan estar constantemente en contacto con su dueño y, en su mayoría, permiten que los amen, en lugar de amar ellos mismos. Algunos pueden guardar rencor por mucho tiempo debido a algún error del que el dueño ni siquiera se da cuenta. Entonces, ¿cómo mejorar la relación con tu amigo felino y lograr que te quiera? Los felinólogos, o expertos en gatos, tienen algunas recomendaciones prácticas para este fin.

Un gato disfruta de caricias en un ambiente tranquilo y cómodo, rodeado de juguetes, en compañía de su dueño
Consejo n.º 1: Respeta los límites del animal
La mayoría de los dueños tratan a los gatos como si fueran juguetes vivos, sin pensar demasiado en su espacio personal. Algunos dueños creen que pueden coger al gato en cualquier momento, moverlo de un lugar a otro o forzarlo a jugar. Sin embargo, cuanto más se fuerce al gato a recibir este tipo de «atención», peor será su relación contigo.
Claves:
- Los gatos se acercan a las personas que respetan la distancia y no imponen su compañía.
- Es importante esperar a que el gato muestre por sí mismo el deseo de interactuar.
- Forzar el contacto puede generar que el gato te evite, se esconda o manifieste su descontento de formas no agradables, como hacer sus necesidades en lugares inapropiados.
Consejo n.º 2: No apresures las cosas
Si has adoptado un gato, especialmente uno adulto, es mejor darle tiempo para que se acostumbre a su nuevo entorno y a las personas, permitiéndole explorar y sentir seguridad. Esto es fundamental, especialmente para gatos que han sido rescatados de la calle y no están acostumbrados a la atención humana.
Consejos clave:
- Dale tiempo para que se acostumbre al nuevo hogar.
- Algunos gatos se adaptan rápidamente, mientras que otros pueden tardar semanas.
- Los gatitos, por otro lado, necesitan atención y afecto constante. La mejor edad para establecer una relación amistosa es entre las 2-3 semanas y el mes y medio.
Si notas algún comportamiento anormal como miedo o agresión, busca la ayuda de un especialista en socialización de gatos. La edad óptima para este tipo de entrenamiento es hasta los 4 años.
Consejo n.º 3: Proporciona tranquilidad y seguridad
A los gatos les gusta vivir en un ambiente de paz, seguridad y confort. Si en tu hogar hay demasiado ruido o caos, o si no tiene un espacio fijo, su vida se volverá estresante y no será feliz.
Recomendaciones:
- Asegúrate de que tu gato tenga un espacio propio, como una cama, y que los lugares de comida y la caja de arena no cambien de lugar con frecuencia.
- Enseña a los niños a tratar al gato con respeto y no como un juguete.
Consejo n.º 4: No mires al gato directamente a los ojos
Mirar directamente a los ojos de un gato puede ser interpretado como una amenaza. Este tipo de contacto visual puede generar miedo o incluso agresión en algunos gatos.
Consejo n.º 5: Responde a las señales de juego
La mejor manera de ganarte la confianza de tu gato es interactuar con él cuando él te invite a jugar.
Cómo reconocer la invitación:
- Se frotará contra ti, ronroneará, te morderá suavemente o saltará.
- Algunos gatos te traerán un juguete para invitarte a jugar.
- Si el gato no está interesado, ignorará el juguete, moverá nerviosamente la cola o se irá a otro lugar. En este caso, déjalo tranquilo.
Consejo n.º 6: Presta atención al lenguaje corporal del gato
El estado de ánimo y las intenciones del gato pueden «leerse» observando su comportamiento y postura corporal.
Signos de que el gato está relajado y amistoso:
- Parpadeo lento al mirarte.
- Cola en forma de signo de interrogación.
- Pupilas dilatadas y orejas hacia adelante.
Signos de incomodidad:
- Pupilas dilatadas, orejas pegadas a la cabeza y movimientos nerviosos de la cola.
Consejo n.º 7: Prueba el estado de ánimo del gato
Para saber con certeza cómo está tu gato, puedes realizar una prueba sencilla: acerca un dedo a su cara. Si el gato toca tu dedo con su nariz, está dispuesto a recibir caricias o jugar. Si se aleja, intenta morderte o golpearte con la pata, es mejor dejarlo tranquilo.
Consejo n.º 8: Refuerza las caricias con comida
Una técnica eficaz para mejorar la relación es asociar las caricias con la comida. Al principio, acaricia a tu gato mientras le das un premio, repitiendo esto durante una semana o más. Luego cambia el orden: primero acarícialo y luego dale el premio. Poco a poco, tu gato asociará las caricias con algo agradable.
Consejo n.º 9: Mantén un tono amigable
No solo los gritos, sino también un tono fuerte o amenazante puede asustar al gato, haciendo que te vea con desconfianza. Para ganar su amor y afecto, habla siempre en un tono tranquilo y suave, incluso si ha cometido una travesura.
Consejo n.º 10: Considera las características individuales de tu gato
En este proceso, todo es importante: la edad del gato, sus condiciones de vida anteriores, posibles enfermedades y rasgos de personalidad. Algunos gatos se adaptan rápidamente, mientras que otros necesitan más tiempo. Ten paciencia y trata a tu gato siempre como un miembro de la familia.



