Contenido
- Causas de la mastitis
- Mastitis en gatas que no han dado a luz
- Mastitis en gatas esterilizadas
- Mastitis en gatas embarazadas y lactantes
- Tipos de mastitis y síntomas
- Cuándo acudir al veterinario
- Diagnóstico de la mastitis en gatas
- Tratamiento de la mastitis
- Cuidado en el hogar
- Complicaciones de la mastitis
- Prevención de la mastitis
La mastitis es una enfermedad inflamatoria de las glándulas mamarias que afecta comúnmente a las gatas durante el embarazo y el período de lactancia. Sin embargo, también puede aparecer en gatas que nunca han dado a luz. Esta patología tiene un desarrollo rápido, puede volverse crónica y causar complicaciones graves. Sin tratamiento, la mastitis puede derivar en una septicemia y, en casos extremos, llevar a la muerte del animal. Para prevenir el sufrimiento de tu mascota y evitar un desenlace trágico, es crucial conocer los síntomas de la inflamación de las glándulas mamarias, los principios del tratamiento y las medidas preventivas. A continuación, encontrarás información detallada sobre esta enfermedad y los cuidados necesarios.

Una gata es examinada por un veterinario por posibles síntomas de mastitis, una enfermedad inflamatoria de las glándulas mamarias
Causas de la mastitis
El desarrollo de la mastitis en gatas está influenciado por varios factores internos y externos. Generalmente, la enfermedad aparece en gatas con un sistema inmunológico debilitado debido a inflamaciones crónicas, mala alimentación o infestaciones parasitarias. Entre las causas más comunes de mastitis se encuentran:
- Lesiones o traumatismos en las glándulas mamarias, como golpes, arañazos o mordeduras de los gatitos.
- Grietas en los pezones, especialmente durante la primera lactancia, que permiten la entrada de microorganismos patógenos.
- Infecciones posparto, como la piometra.
- Obstrucción de los conductos mamarios o estancamiento de la leche.
- Muerte de los gatitos, lo que impide la lactancia.
- Separación temprana de los gatitos.
- Exposición al frío, tanto del cuerpo como de las glándulas mamarias.
- Trastornos del sistema endocrino, como diabetes u obesidad.
- Embarazo psicológico.
- Cesárea.
- Esterilización incompleta.
Otra causa importante de la mastitis en gatas jóvenes es el embarazo precoz, cuando las glándulas mamarias no están completamente desarrolladas. Además, los veterinarios han observado una predisposición genética a la inflamación mamaria.
Mastitis en gatas que no han dado a luz
Las gatas que no han sido esterilizadas ni han dado a luz pueden desarrollar mastitis debido a un desequilibrio hormonal. Los órganos reproductores siguen produciendo hormonas sexuales, aunque no haya fertilización. Además, muchas veces estos animales son tratados con anticonceptivos hormonales, lo que provoca trastornos como ciclos de celo vacíos o embarazos psicológicos. En casos graves, las gatas sobretratadas con hormonas pueden desarrollar no solo mastitis, sino también cáncer.
El frío o un traumatismo en las glándulas mamarias también pueden desencadenar esta enfermedad, especialmente si el sistema inmunológico está debilitado. Incluso una corriente de aire en el hogar puede ser suficiente para que una gata desarrolle mastitis si no tiene una inmunidad fuerte.
Mastitis en gatas esterilizadas
Si durante la esterilización no se eliminan todos los órganos reproductores, los que quedan pueden alterar el equilibrio hormonal de la gata, lo que resulta en trastornos similares a los de una gata no esterilizada. Esto puede llevar al desarrollo de tumores malignos, inflamación de las glándulas mamarias o de los órganos reproductores restantes y problemas en el sistema endocrino. Además, una cirugía mal realizada o el cuidado insuficiente después de la operación pueden causar infecciones que agraven la mastitis.
Mastitis en gatas embarazadas y lactantes
Durante el embarazo, la mastitis puede aparecer como resultado de infecciones o exposición al frío, especialmente si la gata está en condiciones de vida inadecuadas. Las gatas embarazadas también son muy sensibles al estrés, lo que puede debilitar su sistema inmunológico y favorecer el desarrollo de mastitis. Factores como la falta de atención, los cambios en el hogar o las visitas al veterinario pueden desencadenar esta condición.
En el período posparto, la infección puede entrar en las glándulas mamarias si el dueño no controla las uñas de los gatitos, que pueden arañar a la madre durante la lactancia. Las gatas primerizas son especialmente propensas a desarrollar grietas en los pezones, lo que facilita la entrada de patógenos. Además, la separación prematura de los gatitos o su muerte puede provocar un estancamiento de la leche, lo que a su vez conduce a una inflamación.
Tipos de mastitis y síntomas
Existen dos tipos principales de mastitis en gatas: lactacional y no lactacional.
- Lactacional: Aparece al final del embarazo y después del parto, cuando las glándulas mamarias producen leche.
- No lactacional: Es menos común y afecta a gatas que no han dado a luz o que han sido esterilizadas.
Dependiendo de la severidad, la mastitis puede afectar una o varias glándulas mamarias. Los dueños deben revisar a sus gatas embarazadas y lactantes diariamente, ya que en algunos casos no muestran signos evidentes de enfermedad.
Las diferentes formas de mastitis incluyen:
- Serosa: La zona afectada está inflamada, con enrojecimiento y dolor.
- Catarral: Suelen faltar síntomas dolorosos, pero puede haber nódulos obstruyendo los conductos.
- Purulenta: Secreción de líquido maloliente con pus.
- Hemorrágica: Complicación de las formas serosa o catarral no tratadas.
- Abscesada: Se forman cavidades llenas de pus que pueden provocar sepsis.
- Fibrinosa: Aparece crujido al tacto de la glándula afectada.
- Gangrenosa: Los tejidos afectados se necrosan, generando secreciones malolientes.
Cuándo acudir al veterinario
Es fundamental examinar a la gata de manera periódica, especialmente si está lactando. Los signos de mastitis que requieren atención veterinaria inmediata incluyen:
- Abdomen caliente.
- Piel roja alrededor de los pezones.
- Hinchazón visible de la glándula.
- Dolor evidente al tacto.
- Grietas en los pezones.
- Secreciones anormales (pus, sangre, mal olor).
Diagnóstico de la mastitis en gatas
Aunque los síntomas de la mastitis suelen ser visibles, no es recomendable que los dueños hagan el diagnóstico por sí mismos, debido a la variedad de formas de la enfermedad. Solo un veterinario puede determinar con precisión el tipo de infección y la causa de la mastitis.
Tratamiento de la mastitis
El tratamiento de la mastitis puede realizarse en casa bajo la supervisión de un veterinario, a menos que la condición sea muy grave o requiera cirugía.
Entre los medicamentos que se utilizan en el tratamiento de la mastitis están:
- Antibióticos (Ampicilina, Cefaloridina).
- Antiinflamatorios (Mastometrina, Traumatina).
- Analgésicos (bloqueos de novocaína).
- Inmunoestimulantes (Neopheron, Gamavit).
En algunos casos, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para drenar el pus o, en casos extremos, eliminar la glándula mamaria afectada.
Cuidado en el hogar
Para una recuperación más rápida, es fundamental cuidar a la gata de manera adecuada, siguiendo todas las recomendaciones del veterinario:
- Usar un collar isabelino.
- Separar a los gatitos de la madre.
- Mantener la higiene estricta del entorno.
Complicaciones de la mastitis
Las posibles complicaciones de la mastitis incluyen:
- Diseminación de la infección a otros órganos.
- Sepsis.
- Shock tóxico.
Prevención de la mastitis
Para prevenir la mastitis en gatas, es recomendable seguir estas pautas:
- Evitar corrientes de aire.
- Minimizar las situaciones que puedan causar lesiones.
- Realizar desparasitaciones regulares.
- Asegurarse de que la gata esté vacunada según el calendario.
- Controlar el estado de las uñas de los gatitos.



