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Los mitos sobre los perros han existido durante miles de años, desde que el ser humano domesticó a estos animales por primera vez. Los perros son encantadores, alegres e interesantes, pero si pudieran hablar, probablemente querrían refutar algunos mitos comunes que existen sobre ellos.
¡Imaginemos lo que nos dirían los perros!

Perros desmintiendo mitos comunes sobre su comportamiento en un día soleado en el parque
1. Los perros son daltónicos
Este mito ha circulado desde la década de 1930. Will Judy, un amante de los perros y creador del evento festivo nacional llamado «Dog Week», afirmó que los perros solo ven en tonos de negro y gris. Esto no es verdad en absoluto. Los perros tienen menos receptores sensibles al color que los humanos, lo que significa que su espectro de colores es un poco más limitado. Sin embargo, ¡vemos los colores mejor que los gatos!
2. La boca de un perro es más limpia que la boca humana
¿Alguna vez has visto a una persona comiendo restos de un cubo de basura, excrementos de gato o lamiendo algo extraño de la acera? Probablemente no, pero los perros sí lo hacemos a veces. ¡Nos resulta divertido! Nuestra boca alberga muchas bacterias, algunas de las cuales pueden ser potencialmente dañinas. No obstante, nuestra lengua también nos ayuda a limpiar heridas y nuestra saliva actúa como una primera barrera contra infecciones. Así que, aunque nuestra boca no es más limpia que la humana, ¡seguiremos lamiéndote!
3. El perro se siente culpable
Nos agachamos o cerramos los ojos después de haber roto algo, pero no es porque nos sintamos culpables, sino porque nos estás regañando. Nos cuesta comprender por qué ciertas cosas no son aceptables en el mundo humano. De hecho, solo estamos tratando de calmarte. Aunque podemos fingir que nos sentimos mal, en realidad, simplemente reaccionamos a tu comportamiento. ¿Puedes culparnos por intentar mantener la paz?
4. Los perros comen pasto cuando están enfermos
No saques conclusiones apresuradas cuando veas a tu perro masticando pasto. Antes de llevarnos al veterinario, observa cuánto pasto comemos y si lo escupimos después. A veces, simplemente nos gusta masticar hierba. Sin embargo, si esto ocurre con frecuencia o vomitamos después de comer pasto, es recomendable llevarnos al veterinario para asegurarte de que no haya problemas de salud.
5. Los perros tienen mal aliento por naturaleza
Algunos de nosotros podemos tener mal aliento, pero no es algo natural ni está relacionado con comer cosas desagradables. El mal aliento suele ser un síntoma de problemas en la boca o en el estómago. Si notas un olor fuerte, es mejor que consultes al veterinario para asegurarte de que no haya problemas de salud subyacentes. Quizás deberíamos aprender a cepillarnos los dientes correctamente.
6. No se puede entrenar a un perro viejo
Es un mito que los perros viejos no puedan ser entrenados. Cuanto más viejos somos, más inteligentes podemos ser. Los perros pueden aprender nuevas habilidades a cualquier edad, y el adiestramiento puede ser beneficioso para nuestra confianza y la relación con nuestros dueños. Sin embargo, es importante no exigirnos demasiado, ya que nuestros cuerpos y cerebros envejecen. Ten paciencia y enséñanos nuevas habilidades a un ritmo adecuado.



