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Cada mañana, cientos de amantes de los perros pasean a sus mascotas, mientras que algunas personas observan esta escena con horror y prefieren esperar a que todos se vayan para salir. Este artículo detalla en qué se diferencia el miedo saludable hacia los perros de la cinofobia y cómo superar este temor.

Una persona interactúa con un cachorro, superando su miedo a los perros en un ambiente relajado
Causas del miedo a los perros
La mayoría de las personas ve al perro como un amigo, pero algunas lo consideran un enemigo peligroso. Al ver a una criatura de cuatro patas, entran en pánico. Por lo general, la cinofobia no aparece de repente; su desarrollo está precedido por varios eventos, como mordeduras o ataques de perros.
A veces, este miedo se desarrolla en los niños debido a la influencia negativa de sus padres, quienes consideran a cualquier perro una amenaza. Frases como “No te acerques al perro, te morderá” o “No lo toques, es peligroso” se escuchan a menudo en los patios de recreo. Como resultado, el cerebro del niño empieza a asociar automáticamente al perro con el peligro, reforzando así su miedo.
¿Cómo saber si usted o su hijo tienen cinofobia?
Las personas que temen a los perros pueden experimentar síntomas físicos al encontrarse con un animal, como sudoración, temblores, taquicardia o incluso entumecimiento.
Es importante señalar que todos sentimos cierto nivel de temor hacia los perros, y esto es completamente natural. Por ejemplo, si un perro grande de repente aparece corriendo hacia usted en la calle, es normal sentir miedo. El cuerpo reacciona liberando adrenalina, lo que puede ayudar a escapar del peligro. Este es un miedo natural y saludable.
Sin embargo, el miedo saludable se diferencia de la cinofobia en que las personas con un miedo razonable pueden olvidar el episodio después de un tiempo y seguir adelante. Un cinofóbico, por otro lado, evitará cualquier interacción con perros, experimentando un miedo irracional y persistente.
¿Cómo deshacerse de la cinefobia?
- Controle sus pensamientos: Si ha sido mordido por un perro y ahora le teme a todos, trate de mirar imágenes de perros y recordarse que no todos los perros son peligrosos.
- Reviva el episodio: Visualice el momento que le causó miedo y trate de agregarle aspectos positivos. Imagine que el perro, en lugar de morderlo, salta y lo lame alegremente.
- Interacción con cachorros: Después de trabajar con imágenes, intente interactuar con cachorros. Asegúrese de que no haya agresión por su parte, y mantenga siempre emociones positivas.
- Visite centros de adiestramiento canino: Observe cómo los perros grandes, que antes le parecían amenazantes, se convierten en compañeros fieles y ayudantes de personas con discapacidad.
- Tenga su propio perro: Adquirir un perro es una de las formas más efectivas de superar el miedo. Estar en contacto diario con un perro transformará su percepción y, con el tiempo, el miedo se convertirá en amistad.



