Beneficios de los tomates para los perros
Los tomates contienen una gran cantidad de nutrientes beneficiosos. Estos tienen efectos positivos en el cuerpo de los animales:
- El ácido ascórbico (vitamina C) fortalece el sistema inmunológico.
- Las vitaminas A y E ayudan a prevenir enfermedades de la piel y el desarrollo de tumores.
- Las vitaminas del grupo B aseguran el buen funcionamiento del sistema nervioso, así como una piel y pelaje saludables.
- El calcio y el fósforo contribuyen a la salud ósea y al funcionamiento muscular.
- La fibra apoya la actividad de la flora intestinal, mejora la función del sistema digestivo y ayuda a eliminar sustancias tóxicas.
Curiosamente, los perros que comen tomates tienen menos problemas dentales. Los tomates contienen sustancias bioactivas que fortalecen el esmalte dental y previenen la formación de placa. Además, su aliento puede volverse más fresco.
¿Cuándo están contraindicados los tomates?
No todos los perros pueden comer tomates. Debes excluir este vegetal de la dieta de tu mascota si tiene tendencia a sufrir problemas intestinales o diarrea en el momento de alimentarlo. Esto también aplica si el perro tiene intolerancia o alergia a los tomates.
Tampoco se deben dar tomates a perros con enfermedades renales diagnosticadas. Debido a su alto contenido de ácido oxálico y otros ácidos orgánicos, pueden empeorar estas condiciones.
Está prohibido dar tomates verdes o comprados en tiendas, especialmente si no están en temporada. En primer lugar, estos vegetales suelen estar llenos de nitratos. En segundo lugar, pueden haber sido tratados con pesticidas u otras sustancias tóxicas como aceleradores de crecimiento y maduración.
¿Cómo dar tomates a un perro correctamente?
Puedes darle tomates a tu perro crudos, hervidos, asados o guisados. Sin embargo, no se recomienda dar tomates fritos, salados o en conserva. Tampoco debes añadir productos que contengan tomates como el ketchup o la pasta de tomate a su dieta.
En cuanto al jugo de tomate, se puede añadir en pequeñas cantidades al alimento del perro debido a su alta concentración de sustancias activas. El único requisito es que el jugo debe ser casero. Los jugos comprados no son adecuados.
Además, puedes congelar trozos de tomate, pulpa de tomate o jugo diluido en agua. Estos «caramelos» ayudarán a saciar la sed en días calurosos y proporcionarán minerales importantes.
La primera vez, dale a tu perro un pequeño trozo de tomate y observa su reacción durante 24 horas. Si no hay problemas con la piel o el sistema digestivo, puedes aumentar la porción y añadir tomates a su dieta.
- A las razas pequeñas se les recomienda dar la mitad de un tomate mediano 2-3 veces por semana.
- A los perros grandes se les pueden dar 2-3 tomates con la misma frecuencia.
- Los vegetales deben estar limpios y maduros. Recuerda cortar el área donde estaba el tallo.
¿Qué hacer si el perro come hojas de tomate?
Las partes verdes de los tomates contienen una sustancia muy tóxica llamada solanina. En pequeñas cantidades, puede causar envenenamiento y, en grandes dosis, puede ser mortal. Si a tu perro le gusta masticar plantas, es importante mantener las plántulas de tomate fuera de su alcance y restringir su acceso en el jardín.
¿Qué hacer en caso de intoxicación con tomates?
Si tu perro ama los tomates y ha comido en exceso, podría experimentar los siguientes síntomas:
- Vómitos, náuseas.
- Rechazo a la comida habitual.
- Diarrea.
- Ruidos en el abdomen.
En casos graves —como si ha comido tomates inmaduros, en mal estado o comprados en tiendas—, puede haber debilidad muscular, convulsiones y alteraciones en el ritmo cardíaco. Lleva al perro urgentemente a una clínica veterinaria. Si los síntomas son leves, puedes darle carbón activado y mantenerlo solo con agua por 24 horas. Aun así, es recomendable consultar a un especialista.
¿Pueden los cachorros y las perras embarazadas comer tomates?
Es posible introducir tomates en la dieta de un cachorro si ya está comiendo alimentos sólidos. Se deben añadir en pequeñas porciones mezcladas con su comida habitual.
A las perras embarazadas o lactantes les viene muy bien el consumo de tomates, ya que son una fuente importante de vitaminas y minerales. Sin embargo, los especialistas recomiendan no ofrecer tomates si la perra no los ha comido antes o no muestra interés por ellos.