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A la mayoría de los perros les encantan las patatas, incluso aquellos que prefieren el alimento industrial. De una manera u otra, el amigo de cuatro patas obtiene un trozo de verdura en sopa, ensalada, frito o en puré. Pero, ¿los perros pueden realmente comer patatas? Existe la creencia de que este alimento no se digiere bien en el organismo de las mascotas y podría ser peligroso para su salud.

Un perro disfrutando de un plato de puré de patatas, con rodajas de patata alrededor
Beneficios de las patatas para perros
Las patatas contienen una gran cantidad de macro y microelementos como potasio, magnesio, calcio y fósforo, además de vitaminas del grupo B y ácido ascórbico. También son ricas en carbohidratos, fibra y ácidos orgánicos.
La composición química de esta verdura tiene un efecto positivo sobre la digestión, el sistema nervioso, los músculos y la actividad física de los perros. Gracias a las propiedades antioxidantes y antiespasmódicas, añadir patatas a la dieta puede ayudar a mantener la salud del corazón, los vasos sanguíneos, el estómago y los intestinos. Por esta razón, muchos fabricantes de alimentos industriales para perros, especialmente los de calidad premium, incorporan patatas en polvo en sus productos.
¿Por qué las patatas pueden ser peligrosas para los perros?
Las patatas pueden ser peligrosas si tu mascota las consume en exceso o con frecuencia. El exceso de fibra vegetal puede causar indigestión, hinchazón, gases y, en algunos casos, diarrea. Es importante ser especialmente cuidadoso si el perro tiene problemas gastrointestinales.
Dado que las patatas contienen mucho almidón, su consumo excesivo puede llevar al desarrollo de diabetes. Además, tu mascota podría ganar peso, especialmente si no se ejercita lo suficiente.
¿Cuántas patatas puede comer un perro?
- Perros de tamaño mediano: Entre 100 y 150 gramos de patatas por semana.
- Perros pequeños: Entre 50 y 100 gramos de patatas por semana.
- Harina de patata (en polvo): Dosis óptima de 1 a 2 cucharadas.
¿Cómo dar patatas a los perros?
- Crudas: Muchas mascotas disfrutan masticando patatas frescas. Si tu perro no quiere comerlas enteras, puedes rallarlas finamente y mezclarlas con su comida habitual.
- Horneadas o hervidas: Las patatas cocidas sin pelar también son saludables para tu perro, ya que los nutrientes se concentran justo debajo de la cáscara. Asegúrate de pelarlas antes de servirlas.
- Hervidas y peladas: Aunque puedes ofrecer patatas hervidas y peladas, durante la cocción se pierden muchos nutrientes, por lo que su valor nutricional es menor. Además, un exceso de fibra en este caso podría causar problemas digestivos.
Patatas que no debes dar a tu perro
- Patatas fritas: Absorben grandes cantidades de aceite durante la cocción, lo que puede causar indigestión y problemas intestinales. Evita también las patatas chips y las patatas fritas comerciales.
- Patatas verdes o germinadas: Estas contienen solanina, una sustancia tóxica que puede provocar intoxicación y, en casos graves, la muerte de tu mascota. La solanina se absorbe rápidamente en los intestinos y puede dañar el corazón, los riñones y el tracto gastrointestinal.
¿Qué perros no deberían comer patatas?
- Cachorros: Su sistema enzimático aún no está completamente desarrollado, por lo que es mejor evitar este alimento.
- Perros durante el embarazo o la lactancia: Las patatas pueden causar problemas digestivos tanto a la madre como a los cachorros recién nacidos.
- Perros con intolerancia a las patatas: Si tu mascota tiene una intolerancia individual, evita ofrecerle este alimento.



