Contenido
El sangrado en un perro puede deberse a una herida o enfermedad. Los perros suelen sufrir lesiones que causan pérdida de sangre al cortarse con objetos afilados como vidrios rotos, latas, o como resultado de peleas. También son comunes las heridas y mordeduras en perros de caza. A veces, estas lesiones ocurren debido a accidentes, caídas desde una altura o incidentes de tráfico.
Las consecuencias del sangrado dependen de varios factores: el tamaño y la gravedad de la lesión, el estado fisiológico del perro y la cantidad de sangre perdida. El sangrado puede ser externo o interno. En el primer caso, la sangre fluye desde el vaso dañado a través de una herida visible. En el caso de una hemorragia interna, la sangre se acumula en cavidades corporales, como la torácica o abdominal.

Un veterinario cuida a un perro herido con una pata vendada, demostrando atención médica en una clínica veterinaria
Tipos de sangrado
Dependiendo del vaso sanguíneo dañado, el sangrado puede ser:
- Arterial: Es el más peligroso, ya que la pérdida de sangre es rápida y es difícil formar un coágulo. La sangre fluye en un chorro intermitente y tiene un color rojo brillante.
- Venoso: El flujo de sangre es suave, sin pulsaciones, y de un color rojo oscuro.
- Capilar: Este tipo de sangrado se presenta con frecuencia en cortes pequeños, como en las almohadillas de las patas, y suele detenerse por sí solo debido a la contracción de los vasos.
¿Qué hacer en caso de sangrado?
Es crucial detener o reducir el sangrado lo antes posible. Siga estos pasos:
- Sujetar y calmar al perro: Impida que el perro se mueva y no le dé agua mientras esté sangrando.
- Comprimir la herida: Use los dedos para aplicar presión sobre el vaso dañado. Coloque un material absorbente, como una gasa, una tela de algodón o una toalla limpia, sobre la herida y aplique un vendaje ajustado.
- Cuidado con cuerpos extraños: Si hay sospecha de cuerpos extraños (vidrio, fragmentos de bala, etc.), no los extraiga; simplemente coloque un vendaje.
- Compresión de arterias: En las extremidades traseras, comprima la arteria en el interior del muslo, y en las patas delanteras, en el codo o axila.
- Uso de torniquete: Si es necesario, use una cinta ancha o bufanda como torniquete, aflojándolo cada 10-15 minutos para evitar necrosis.
- Transporte a la clínica veterinaria: Lleve al perro a una clínica veterinaria lo antes posible. Al trasladarlo, mantenga al perro acostado boca arriba para ayudar a drenar la sangre de la extremidad lesionada.
Cuidado de la herida
Evite tratar la herida sin la supervisión de un veterinario. Si es necesario, lave el área con peróxido de hidrógeno o furatsilina. Recorte el pelo alrededor de la herida y aplique una venda apretada. No permita que el perro lama la herida.
Sangrado por orificios naturales
Si el sangrado proviene de la nariz, boca, oídos, intestinos o tracto genitourinario, puede ser un síntoma de una enfermedad grave. En estos casos, es esencial llevar al perro a la clínica veterinaria para su diagnóstico y tratamiento. La hemorragia interna es particularmente peligrosa, ya que es difícil de identificar sin equipo médico especializado. Los síntomas incluyen palidez de las mucosas, respiración rápida y disminución de la temperatura corporal. Este tipo de hemorragia requiere atención veterinaria urgente.
Importancia del tratamiento médico
No se recomienda el uso de medicamentos hemostáticos o antichoque sin la supervisión de un veterinario, ya que pueden causar complicaciones graves. Incluso si las heridas parecen menores, siempre es aconsejable un examen veterinario para evitar infecciones y otros problemas. ¡Cuida de la salud de tu mascota y asegúrate de que tu perro viva una vida larga y feliz!



