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Los gatos no se pueden considerar animales omnívoros. De hecho, son bastante selectivos con su comida. Sin embargo, estos felinos disfrutan comiendo plantas frescas, ya sea hierba u otras plantas. Existe la creencia de que los animales no se equivocan al elegir qué plantas comer, guiándose por su instinto natural. Pero este instinto puede jugarles una mala pasada: al consumir una planta con un aroma fresco y agradable, el gato puede sufrir una intoxicación grave, que en algunos casos puede ser fatal. La lista de plantas venenosas para los gatos es extensa. En este artículo, revisaremos las plantas de interior peligrosas para los gatos.

Gato rodeado de plantas de interior potencialmente peligrosas en una sala iluminada por el sol
Plantas mortalmente venenosas para los gatos
Para asegurarse de si una planta de interior es tóxica o no, es fundamental conocer su nombre exacto. Si no se sabe el nombre, se puede utilizar una aplicación de identificación de plantas disponible en teléfonos móviles o comparar el aspecto de la planta con imágenes en internet. Este último método no es del todo confiable, ya que dentro de una misma especie puede haber plantas de apariencia similar pero con una composición diferente. Algunas son menos tóxicas, mientras que otras pueden provocar una intoxicación mortal. A continuación, te mostramos una lista de las plantas de interior más comunes cuyo consumo puede ser fatal para los gatos.
- Azalea
Todas las partes de esta planta son peligrosas para los gatos. Una pequeña cantidad de azalea puede causar trastornos digestivos y vómitos. Si el gato consume una mayor cantidad, pueden presentarse convulsiones, y eventualmente, insuficiencia cardíaca, renal y pulmonar. - Hippeastrum, clivia, eucharis
Las plantas de la familia de las amarilidáceas también provocan vómitos y diarrea en los gatos. Todas sus partes son peligrosas para la salud. Si el gato mastica sus hojas con poca frecuencia y en pequeñas cantidades, puede desarrollar alergias, como dermatitis en la piel y el pelaje. El consumo en grandes cantidades puede causar convulsiones, daño al sistema nervioso central, y problemas cardíacos, renales y pulmonares. - Dieffenbachia, aglaonema, anturio, monstera, filodendro
Estas plantas, pertenecientes a la familia de las aráceas, son especialmente peligrosas para los gatos. Otros miembros populares incluyen zamioculcas, alocasia, singonio, espatifilo y escindapsus. La savia que contienen todas estas plantas es altamente tóxica, ya que contiene ácido oxálico, que puede causar quemaduras en las mucosas del gato. - Begonia
Aunque la begonia no pertenece a las aráceas, contiene una cantidad significativa de ácido oxálico en todas sus partes. Comer sus hojas puede provocar quemaduras en las mucosas, hinchazón en la garganta y asfixia en el gato. - Cactus de Navidad (Schlumbergera)
Todas las partes de esta planta son peligrosas para los gatos, pero las hojas son especialmente tóxicas. Incluso una pequeña cantidad puede provocar hinchazón en la garganta del gato, lo que podría llevar a asfixia. - Dracaena marginata
Esta planta de interior tiene efectos similares a los del cactus de Navidad. Al consumirla, se produce hinchazón en la boca del gato y puede causar asfixia. - Adenium, dipladenia, adelfa, pachypodium
Las plantas de la familia Apocináceas contienen grandes cantidades de sustancias tóxicas en su savia. Los glucósidos cardíacos presentes en ellas pueden causar un paro cardíaco inmediato. Otros efectos incluyen malestar intestinal, vómitos severos, problemas en el sistema nervioso central y cardíaco. - Peperomia
Consumir las hojas de la peperomia puede causar problemas en el sistema cardiovascular y nervioso del gato. Su coordinación de movimientos se ve afectada y puede tener dificultades para moverse. También es posible que sufra hinchazón en la garganta y asfixia. - Hiedra
Dependiendo de la especie, la hiedra puede provocar vómitos y diarrea, convulsiones, o complicaciones en los pulmones, el corazón y los riñones. Algunas variedades pueden causar quemaduras en las mucosas y hinchazón de la garganta. - Boj
Esta planta es altamente venenosa y puede causar una intoxicación grave y la muerte del gato. - Fatsia
Todas las partes de la fatsia son tóxicas. Esta planta puede causar alteraciones graves en el sistema nervioso central del gato en cuestión de minutos. - Ciclamen
La savia del ciclamen provoca quemaduras en las mucosas de la boca y los ojos. El consumo puede causar problemas de visión, hinchazón en la garganta, falta de oxígeno y asfixia. También puede provocar náuseas, vómitos, diarrea, así como fallos en el sistema nervioso central, el corazón, los pulmones y los riñones. - Crotón, flor de pascua, acalifa, euforbia
Las plantas de la familia de las euforbiáceas contienen euforbo, una sustancia tóxica que afecta a todos los sistemas de órganos. Si el gato mastica una hoja, puede experimentar diarrea severa, vómitos, problemas nerviosos, y quemaduras en la boca y garganta. Si la savia entra en contacto con los ojos, puede causar inflamación en la conjuntiva y hasta ceguera.
Plantas peligrosas que no son letales para los gatos
Algunas plantas de interior también son peligrosas para los gatos, pero su consumo no es letal. Una ingesta ocasional puede no causar daño, pero si el gato las come con frecuencia, se manifestarán problemas dermatológicos. Las plantas de interior más comunes que causan dermatitis alérgica en los gatos son:
- Geranio
- Lengua de suegra (Sansevieria)
- Violeta africana (Saintpaulia)
- Zamioculca
- Gardenia
- Cheflera
- Clorofito
Además, el aloe vera, que normalmente consideramos seguro, puede causar intoxicación en los gatos. No será letal, pero provocará diarrea severa. La cheflera también puede causar quemaduras en las mucosas de la boca del gato.
¿Cuál es la solución?
Si tienes un gato y te gustan las plantas, tendrás que tomar una decisión. Hay varias opciones:
- Quedarte con el gato y deshacerte de las plantas peligrosas, o reemplazarlas por plantas seguras.
- Conservar las plantas y dar el gato en adopción.
- Mantener tanto las plantas como el gato, pero asegurarte de que las plantas tóxicas estén completamente fuera del alcance del animal. Algunos dueños de gatos rodean las macetas con redes o las rocían con productos repelentes diseñados para mascotas.
La solución depende de cada caso particular.



