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La queratitis es una de las enfermedades oculares más comunes en los perros, caracterizada por la inflamación de la córnea. Si el tratamiento no se inicia a tiempo, las consecuencias pueden ser graves, incluida la ceguera.

La inflamación de la córnea en perros puede causar queratitis, y el tratamiento adecuado es crucial para prevenir la ceguera
Causas de la queratitis
Existen varios factores que influyen en la aparición de la queratitis, entre ellos:
- Lesiones, quemaduras e inflamaciones en el área ocular.
- Predisposición hereditaria a enfermedades inflamatorias oculares.
- Predisposición racial al daño ocular mecánico (razas de ojos grandes y cara plana).
- Trastornos metabólicos (enteritis, trastornos endocrinos, diabetes).
- Inmunidad debilitada.
- Alergias.
- Juventud o vejez.
- Agentes infecciosos.
- Deficiencia de vitaminas (avitaminosis).
Tipos de queratitis
La queratitis se clasifica en dos tipos principales:
- Úlcera profunda: Este tipo de queratitis afecta las capas internas y profundas de la córnea, provocando una inflamación severa. Después del tratamiento, la visión puede deteriorarse y pueden quedar cicatrices.
- Queratosis superficial: Afecta solo las capas superficiales de la córnea y es más fácil de tratar. Con una terapia adecuada, se puede lograr una recuperación completa.
Predisposición racial
Algunas razas de perros son más propensas a desarrollar queratitis. Entre ellas se encuentran:
- Razas braquicéfalas: Boxers, Boston terriers, bulldogs, pequinés, pugs, que suelen sufrir queratitis ulcerosa pigmentada.
- Pastores y otras razas: Pastores alemanes, pastores de Europa del Este, galgos, huskies, perros salchicha, dálmatas. En estas razas, los vasos sanguíneos suelen crecer en la córnea, lo que puede llevar a una pérdida de visión. Esta afección autoinmune se conoce como «pannus del pastor». También son propensos a la queratitis superficial o queratitis flictenulosa.
Síntomas de la queratitis
Los síntomas más comunes de la queratitis en perros incluyen:
- Fotofobia.
- Irritación y picazón.
- Secreción acuosa o purulenta de los ojos.
- Nubosidad e hinchazón de la córnea.
- Pérdida de brillo en la córnea.
- Prolapso del tercer párpado.
- Parpadeo frecuente y malestar general.
El diagnóstico se realiza mediante un examen visual y estudios como la biomicroscopía con lámpara de hendidura.
Prevención de la queratitis
Prevenir la queratitis es posible siguiendo unas sencillas medidas:
- Higiene ocular diaria: Limpiar el área de los ojos con un algodón humedecido en agua tibia.
- Vacunación: Previene las infecciones que pueden causar queratitis.
- Alimentación equilibrada: Proporcionar una dieta rica en vitaminas, ya que la deficiencia de microelementos puede llevar a la inflamación de la córnea. Puede optar por alimentos comerciales de alta calidad o una dieta natural que incluya carne, verduras, cereales, productos lácteos y huevos.
- Evitar lesiones: En caso de peleas o heridas oculares, aplique un tratamiento antiséptico y consulte con un veterinario.
- Consulta veterinaria: Si su perro presenta ojos inflamados o está predispuesto genéticamente a enfermedades oculares, acuda a un especialista para una revisión regular.



